• Thais Aguilar Zúñiga

Apuntes de la comunicación con perspectiva de género

Actualizado: jun 26

Recientemente, un grupo de académicas e investigadoras universitarias y representantes de organizaciones no gubernamentales de Costa Rica, presentaron el Informe Sombra sobre Comunicación y Género que evalúa el papel del Estado costarricense en el cumplimiento del capítulo J de la Plataforma de Beijing elaborada hace 25 años, tras la Cumbre Mundial de Mujeres realizada en China en 1995.

El informe recoge los vacíos que se evidencian en la comunicación masiva, la publicidad y la formación curricular de las personas profesionales en comunicación y carreras afines en el país.


Las conclusiones y recomendaciones del Informe coinciden con señalamientos sistemáticos que desde hace tres décadas hemos hecho profesionales y organizaciones que trabajamos en la incorporación de la perspectiva de género en el quehacer de la comunicación.

Empero y a pesar de los claros señalamientos del Informe, la comunicación masiva y la publicidad de hace un cuarto de siglo a la fecha goza de cierta mejoría, a pesar de las excepciones machistas y retrógradas que a veces saltan por ahí. Además de que, pesar de la comunicación masiva y publicidad burda, trasnochada, violenta e insensible al aporte real de las mujeres, hay un contenido con perspectiva de género amplio y diverso que compite cada vez más con el modelo comunicacional tradicional y más personas acceden con facilidad a otras opciones comunicacionales de este tipo.

Cómo se aplica este enfoque

La perspectiva de género es una forma de observar la sociedad que visualiza a hombres y a mujeres en sus múltiples relaciones y nos permite tomar en cuenta la totalidad de la vida de las personas, sus relaciones, las significaciones sociales que se construyen sobre ellas.

Esta es una herramienta que ayuda a profesionales en comunicación y publicidad a desarrollar mejores productos comunicacionales y mejora sus destrezas profesionales.

Sin embargo, aún persiste la resistencia, el desconocimiento y las campañas de desinformación alrededor del enfoque de género –especialmente impulsado por grupos políticos y de pensamiento religioso conservador--, pero a pesar de ello, es imprescindible impulsar esta metodología de análisis en los procesos comunicacionales y en la formación de personas que trabajen en todos los ámbitos de la comunicación, la publicidad y el mercadeo.


Estas son algunas ideas para ampliar y mejorar la base profesional en universidades y en los mismos medios de comunicación y agencias de publicidad, entre otros:

  • La capacitación y sensibilización en perspectiva de género aplicada a la comunicación debe ser una herramienta fundamental para desarrollar mejor periodismo y mejor comunicación. Debería constituir un taller de formación teórico-práctico que permita al estudiantado tener los conocimientos básicos y desarrollar muchos mensajes aplicando este enfoque.


  • Las capacitaciones puntuales y cortas, directamente en los medios y agencias, son muy eficaces y lo ideal es que en ellas participen las áreas de dirección, administración de salas de redacción, edición y producción informativa. Lo ideal es que sean periódicas y cuenten con procesos de monitoreo que permitan resaltar las buenas prácticas y acompañar al alumnado en sus áreas de mejora.

  • Tan importante es capacitar y acompañar a periodistas y publicistas (aunque son profesiones que no se deberían mezclar en estos procesos debido a la naturaleza de sus productos), como a las fuentes y vocerías a las que acuden los profesionales en comunicación. Nada hacemos con periodistas sensibles si sus fuentes carecen de ese conocimiento mínimo. La comunicación y el reporterismo son elementos complejos que deben verse como un todo en su proceso creativo.

  • La currícula universitaria debe incluir la perspectiva de género como una categoría de análisis y formación que permita sacar a la luz del conocimiento, las diversas formas de ocultación que se hace del trabajo de las mujeres y otros sectores sociales que han estado al margen de la comunicación a lo largo de la historia.

  • La combinación de capacitación, análisis y estudio de los productos comunicacionales a través de un monitoreo analizado sistemático y aplicando metodologías de análisis cualitativo y cuantitativo, como el desarrollado por la Agencia de Noticias de Derechos de Infancia (ANDI) de Brasil, sería una herramienta de suma utilidad para lograr avances en la producción de comunicación alineada con la igualdad y los derechos.

  • El trabajo de capacitación y sensibilización en perspectiva de género aplicada requiere negociaciones y alianzas entre el sector académico, los medios de comunicación y sus altas gerencias y el sector de políticas públicas; es insuficiente capacitar un área si la otra no está alineada con el género y la igualdad.


Buenas prácticas y conceptos básicos

Hay medios de comunicación en Iberoamérica que cuentan con figuras como la de editoras de género, a cargo de profesionales en comunicación y género que contribuyen a aplicar esos cambios en las salas de redacción de manera profesional y alineadas con el lenguaje periodístico.

Asimismo, cada vez hay más periodistas jóvenes que reconocen la necesidad de esa igualdad y de modificar los mensajes de manera natural y amplia, incluyendo a otros sectores sociales tradicionalmente marginados como la población sexualmente diversa, las de personas con alguna discapacidad, migrantes, afrodescendientes y pueblos originarios, entre otros.

Cabe recordar algunos conceptos básicos que debemos tener muy en cuenta cuando elaboramos noticias, comunicados, mensajes y hasta anuncios publicitarios:

Discriminación de género: Hay discriminación de género en un mensaje, noticia, anuncio publicitario, fotografía o post de red social, cuando se valora positivamente un sexo y negativamente otro. Aunque no siempre se evidencia en palabras, la discriminación de género se manifiesta en actitudes, normas, costumbres y comportamientos.

Ejemplos de discriminación:

· Cuando las mujeres no participan en la toma de decisiones dentro de una comunidad o sociedad.

· Cuando se afirma que los hombres son más inteligentes que las mujeres.

· Cuando se dice que las mujeres no tienen capacidad para ejercer cargos públicos.

· Cuando las mujeres reciben menos salario que los hombres y realizan iguales labores.

Sexismo: Se da cuando no es visible la realidad de subordinación de las mujeres y la dominación de los hombres, que pone en evidencia la estructura jerárquica de poder de las sociedades contemporáneas.

Hay sexismo cuando una misma conducta, una situación idéntica y características humanas similares son evaluadas con distintos parámetros de acuerdo con el sexo.

Equidad de género: Se da cuando hay igualdad de oportunidades para que mujeres y hombres participen en todos los ámbitos de la vida cultural, en lo doméstico, lo económico, lo social, lo político, lo cultural, lo recreativo, lo lúdico.

Androcentrismo: Se evidencia cuando un estudio, noticia, análisis o cualquier actividad se enfoca en la experiencia y las necesidades de los hombres y se les considera centrales en la experiencia humana, la única y la más relevante. Además de que se habla de “hombre” u “hombres” pretendiendo incorporar a las mujeres.

Estas son unas ideas generales sobre cómo se aplica la perspectiva de género como una herramienta de mejoramiento de los productos de comunicación, así como ahora se insiste en conocer el storytelling y otras herramientas discursivas.

Abordemos esta especialidad con mente abierta y procurando los más altos estándares de la comunicación y el periodismo.