• Thais Aguilar Zúñiga

El arte no ha muerto, ¡que viva el arte!

Actualizado: jul 7

El estado de choque ha sido brutal para toda la humanidad. Varios textos y discursos nos habían contado y hasta advertido de los efectos de una paralización de las actividades humanas de toda índole ante un evento inesperado como un meteorito, una invasión extraterrestre, un cataclismo brutal y hasta una guerra, pero pocos esperábamos ser detenidos abruptamente por un ente microscópico.


Y así ha sido y así lo estamos viviendo. Todos los aspectos de la manifestación y la creatividad humana han sido trastocados, vivimos con preocupación, ansiedad y miedo, sentimientos de baja vibración que nos dificultan ver las cosas con claridad y enderezar nuestro rumbo y capacidad de adaptación ante las nuevas circunstancias.


Por ello, y siendo que es una de las actividades humanas más afectadas por los acontecimientos actuales, el arte en todas sus manifestaciones y quienes lo expresan en toda su diversidad, son ahora más importantes que nunca.

Artistas mujeres y hombres permiten, a través de sus creaciones, conectarnos con los fueros más sublimes de la humanidad, nos ayudan a sobrellevar aquello que nos es complejo y difícil de nosotros mismos, denuncian banalidades y desconciertos, brutalidades e injusticias, así como actos magnánimos y excelsos.


Por eso, hay que dejar un lado la queja y el lamento y ponernos a trabajar con lo que tenemos, inteligencia, tecnología, talento y comunicación global.

Sugerencias para el éxito en línea

Es cierto que ya no podemos ir al teatro, al cine, a la sala de conciertos y a los museos y galerías a disfrutar de lo que nos apetecía, así que queda llevar la experiencia a otro nivel. Las producciones artísticas han variado radicalmente y exigen adaptación.



Para ello tomen nota, artistas:

1- Sea que bailes, actúes, pintes, cantes o toques un instrumento, cómprate o pide prestada una buena cámara de video o un dispositivo de transmisión, así como un buen micrófono para ambientes. El reto de hoy es expresar y comunicar con mayor contundencia y maestría a la distancia, a través de una pantalla y en tiempo real. Hay ejemplos como la iniciativa En Las Casas que están llevando la danza a otros niveles y para tener éxito hay que contar con apoyos técnicos adicionales.




2- Cuiden la producción y la iluminación. La pantalla exacerba los detalles y demanda una mejor iluminación para apreciar el arte, así que a comprar lámparas Led de luz cálida y fría para tener opciones de nuestras representaciones. Las hay baratas y transportables. Revisen los esquemas de iluminación que se usan para fotografía y video, pueden serles de mucha utilidad.


3- Procuren adquirir dispositivos de audio especiales para conectar debidamente los sonidos ambientes (sea un concierto, una obra dancística o teatral) a las computadoras o aparatos ligados a Zoom, Meet, Teams o cual sea la plataforma de transmisión. Cada vez hay mejores complementos de conexión y a precios asequibles.


4- La unión hace la fuerza y es hora de compartir espacios adecuados para presentar espectáculos en línea con opciones de luces, conexiones para audio y un servicio de Internet estable y de buena capacidad. No dudo que en cada ciudad y comunidad hallemos uno así o, bien, podemos armar uno con apoyo del sector artísticos, amistades y familiares.


5- Las y los artistas son seres que siempre piensan fuera de la caja, rompen normas, exploran y explotan la creatividad, así que pensemos en presentaciones de alta calidad para grupos pequeños como la experiencia de Satis.Factory_Shop que está incursionando con mucho éxito en este tipo de servicios.


6- Museos y galerías de importancia global habían venido trabajando en visitas virtuales desde hace algunos años; pues copiemos estas ideas como la de la exposición de Van Gogh en gran formato que se puede disfrutar desde el auto y se montó en Toronto, Canadá; ha sido tan exitosa que ya se agotaron las entradas.


7- Muchos países están volviendo al autocine de los años 50, 60 y 70, pero para disfrutar de algo más que del cine; estos sitios se están convirtiendo en la salida para los conciertos de todos los estilos musicales y podrían ser la opción para el teatro, la ópera y la danza, así como para el circo.


8- Con el mismo celular, cualquier artista puede compartir con su público, a través de las diversas redes sociales, su quehacer y su producción.


9- Para aquellos artistas que viven de la enseñanza, el reto está en sistematizar sus clases, contar con las herramientas sugeridas y conectarse con su alumnado desde estas plataformas virtuales. Lo que puedo asegurarles es que, una vez vencidos los temores y prejuicios, lo más probable es que doblen o tripliquen la cantidad de alumnos y de clases, porque esta pandemia nos ha venido a demostrar que muchas personas no tomaban clases por las dificultades de movilización y traslado, no por falta de interés.

Nuestra capacidad de conexión y de comunicación se ha superado a sí misma de formas inusitadas, hemos hecho fiestas, reuniones y celebraciones virtuales y cantado karaoke a través de videollamadas; hemos tenido clases, seminarios, talleres y charlas a granel.


Pero una de las actividades más bonitas e ingeniosas, que han surgido en estos meses es la cata de vino virtual. Conozco una que pasó de ofrecer este servicio para 35 personas en un restaurante, a tener más de 600 incritas en una experiencia virtual en los días más restrictivos de la cuarentena.


Los tiempos extraordinarios nos presentan retos únicos para evolucionar, aprender y mejorar. Sin duda, todo este caos e incertidumbre nos está llevando a sacar lo mejor de nuestras capacidades. ¡Adelante con la creatividad!

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